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Wakanda Forever.

Comienza un curso extraño, sin duda el más difícil de los que he vivido. Todo un reto, y una enorme responsabilidad. Para concienciar y ayudar al alumnado con la asimilación y cumplimiento de las medidas de seguridad, ya publiqué hace un mes el proyecto Covid-19, Game Over, que podéis encontrar en el siguiente enlace: https://proferamonrg.com/2020/08/03/covid-19-game-over/

Pero, además, ya tenemos la temática para enfrentarnos a este curso, y que nos acompañará hasta junio: nuestra clase se llamará Wakanda Forever.

WAKANDA. Nuestra clase, nuestro reino, nuestro segundo hogar. Un reino oculto, protegido de amenazas externas por un escudo protector en forma de burbuja, que será lo que, todos juntos, hagamos con nuestra clase. Y nosotros, los habitantes de Wakanda, nos haremos llamar los Black Panther, decididos guerreros y guerreras dispuestos a respetar las normas de seguridad y así luchar cada día para proteger nuestra clase del virus, para proteger Wakanda.

Es el comienzo de una historia que todos deseamos, y haremos lo posible, porque termine bien, y que iremos escribiendo día a día. Será un esfuerzo común, en el que cada pequeño gesto tendrá una gran importancia para todos los demás.

Os seguiré contando, este es solo el inicio.

Ánimo y un abrazo.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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COVID-19, GAME OVER.

Se acerca un curso lleno de incertidumbres, pero con una gran certeza, será complejo. En eso estamos todos de acuerdo. Es por eso mismo por lo que creo que ha llegado el momento de, entre todos, arrimar el hombro e intentar proponer soluciones asumibles y aplicables en el aula.

Con ese objetivo nace este sencillo proyecto, idea o, sencillamente, este juego. Porque en definitiva es eso, un juego para nuestro alumnado. Con el gran objetivo de ayudar a que este inicio de curso sea un poco más atractivo y divertido, y estar disponible para cualquier docente que se tope con él y vea que puede ser de utilidad para su centro y su alumnado.

Empezamos.

LA NARRATIVA.

Comienza un curso nuevo, pero no un curso más. El mundo está en peligro, y nos necesita.

Ya sabéis que hay un virus, el SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad conocida como COVID-19, que está haciendo daño a mucha gente, y que se está moviendo por todo el mundo, contagiando a muchas personas.

Nuestra ciudad también está siendo atacada por el virus, y es nuestra misión mantenerlo alejado de nuestro cole. Nos toca pasar a la acción, nos han encargado una gran misión, una misión que recordaremos toda la vida. Hemos diseñado un juego para vencer al virus, un juego en el que el protagonista eres tú, un juego con el que, uniendo fuerzas con nuestros compañeros, trabajando en equipo, podremos vencer al virus.

Nos toca cuidar de los demás, y sé que puedo contar contigo. Así que, llegados a este punto, te voy a decir una cosa, venceremos al virus, y lo haremos juntos.

Porque juntos, tenemos algo que decirle, alto y claro: “¡Virus, aquí no!”.

Justo hoy, justo ahora.
Comienza la misión, comienza el final del virus.
Porque ganar este juego significa ganar al virus.

Y VAMOS A GANAR.

Podría ser buena idea imprimir la narrativa, en formato póster, para ponerlo en clase y que los niños lo vayan leyendo y releyendo cada día, les gusta mucho recrearse en el discurso épico y meterse en el juego.

LOS OBJETIVOS.

Sabemos que el nuevo curso llegará cargado de normas que debemos cumplir para evitar la propagación del virus y evitar nuevos contagios. Pero también sabemos que muchas de esas normas son bastante difíciles de asumir por niños y niñas pequeños que, por su naturaleza, por su forma de ser y de ver el mundo, seguramente olviden constantemente, haciendo muy complicada la labor de mantener el cumplimiento de estas normas.

Distancias, uso de mascarillas, lavado de manos cada poco tiempo, no compartir materiales… y muchas otras normas que, además de ser complejas de llevar a cabo por la realidad de nuestros centros, van en gran medida contra el instinto natural de los niños, lo que puede complicar mucho la tarea.

Así que el proyecto nace con la idea de facilitar la “nueva normalidad” escolar tanto a niños como a docentes. Ojalá lo consigamos.

Al alumnado se le presentarán las normas como un juego, como retos y misiones a superar, a través de acciones que pueden realizar entre todos, con las que obtendrán puntos y recompensas más tangibles y visibles, más “reales” para ellos que la lucha contra un virus invisible que, en muchos casos, no llegan a entender. Haremos que las normas sean para ellos más atractivas, y que su cumplimiento tenga beneficios más cercanos e interesantes para ellos, intentando así que se involucren más a fondo en el cumplimiento de las mismas.

Además, a los niños y niñas que puedan venir con cierto miedo al cole, les dará seguridad y tranquilidad ver que lo primero que se encuentran son esas normas tan raras y difíciles convertidas en un divertido juego a superar.

A los docentes, esta forma de enfocar las normas, nos puede hacer la vida más fácil, pues nos ayudará en esa labor constante que será recordar las mismas, porque, cuando los niños entren en la dinámica del juego, les será divertido acatarlas y acumular puntos y recompensas por ello. Sobre todo teniendo visible, durante toda la jornada, el ALEJÓMETRO DEL VIRUS (del que hablaremos más adelante) que les dará un reporte, en tiempo real, de su evolución en el juego y de lo lejos que estarán consiguiendo mantener al virus cada día.

Creo que, como maestro, el juego nos permitirá vivir este inicio de curso con un poquito más de entusiasmo y esperanza. Y dotarlo de algo de normalidad ante un ambiente tan extraño, pues todos sabemos que el juego es un medio natural de aprendizaje en los niños.

LAS NORMAS.

Es importante tener claras las normas a cumplir, porque de eso, de su cumplimiento, dependerá el éxito en el juego. Os cuento las que serán las nuestras, casi de manera definitiva, en un primer borrador:

  1. La mascarilla siempre puesta debes llevar. Solo el profe te dirá cuando te la puedes quitar. (4 puntos)
  2. La distancia de seguridad debes mantener, ya sabes que de metro y medio es. (4 puntos)
  3. En clase un gel habrá, y tus manos con él debes lavar, al salir y al entrar, y siempre que el profe te lo haga recordar. (3 puntos)
  4. Si por clase te quieres mover, una gran necesidad debes tener. (3 puntos)
  5. Sé que lo tuyo es la solidaridad, pero compartir materiales prohibido está. (3 puntos)
  6. De un día para otro la ropa del cole no debes usar, sin haberla antes procedido a lavar. (1 punto, aunque esta puntuación solo valdrá para el primer recuento del día)
  7. Solo con niños y profes de quinto te podrás relacionar, porque serán tu grupo de convivencia escolar. (2 puntos)
  8. En el recreo, tu zona de juego debes respetar, y salir de ella no podrás. (2 puntos)
  9. En la fila, de uno en uno y con distancia de seguridad, usando el mismo lado de la escalera para subir y para bajar. (2 puntos)
  10. Que una mascarilla no sea impedimento para lucir cada día tu sonrisa y tu alegría. (2 puntos)

DETALLES DEL PROYECTO.

Basaremos el proyecto en una sencilla gamificación, con el objetivo de convertir el cumplimiento de las normas en un juego para los niños y niñas de la clase, y de todo el cole; con un PBL de trasfondo casi obligado, pues nadie duda que el problema que tenemos que solucionar es un gran reto para todos.

Lo estoy diseñando para 5º de primaria, pues seré tutor de ese curso, pero como podréis comprobar, el juego es fácilmente adaptable a cualquier otro curso. Cambiando la narrativa, simplificando las normas, etc. Igualmente, como no pertenece a ninguna asignatura en concreto, es un juego que se puede llevar a cabo en cualquier momento y en cualquier materia. ¡Adaptable al 100%!

A pesar de que me encante usar el Aprendizaje Cooperativo, y precisamente por el cumplimiento de estas normas contra el virus, el proyecto se verá obligado a depender del trabajo y el esfuerzo individual de cada alumno. Así que los jugadores actuarán cada uno de ellos de manera individual, pero será fundamental el esfuerzo común y el trabajo en equipo (posible a pesar de la distancia), como veréis cuando lleguemos a la parte de los puntos y las recompensas, pues todas serán grupales y dependerán del esfuerzo acumulado de todos. Así que tendremos un híbrido entre el esfuerzo personal y el colectivo.

En cuanto a la estética, ya lo estáis viendo. Es algo muy sencillo, colgaremos carteles del proyecto en clase y por el cole, para que lo tengan presente en todo momento, así como el Alejómetro, que será el icono, la imagen del proyecto, y estará siempre visible en clase. La narrativa, esa historia que le contaremos a los niños para motivarlos, para meterlos en el juego, ya os la he compartido en un apartado anterior, sería interesante tenerla impresa y colgada en algún rincón de la clase, para que puedan leerla y releerla, lo suelen hacer y les gusta mucho. Nuestro gran reto final es mantenernos todos sanos, y cuidar de esta manera a nuestras familias y compañeros. Entre las mecánicas de gamificación a utilizar, estarán los puntos de acción, el movimiento, el tiempo real e incluso pequeños matices del juego de rol, pues el alumnado, en primera persona, asumirá el rol protagonista y más importante para la consecución con éxito del juego.

Cartel del proyecto.

Durará el primer trimestre al completo. Sí, sé lo que estáis pensando, en el segundo trimestre el virus seguirá entre nosotros y tendremos que seguir manteniendo las normas en el cole. Pero para ese momento las normas estarán tan interiorizadas, que otro de los grandes objetivos es precisamente que los niños terminen cumpliendo esas normas sin recompensas de por medio, sino porque ya forme parte de su rutina en el cole, y su cumplimiento les salga de manera automática, casi sin pensar. No obstante, si sigue siendo necesario, o lo disfrutáis tanto que os apetece repetirlo, pues se repite otro trimestre y los que hagan falta (ojalá que no sea necesario por mucho tiempo), total, lo difícil (planificación, diseño, estructura…) ya estará hecho.

El recuento de puntos (lo explico en uno de los siguientes apartados) se llevará en directo en la pizarra de clase, al lado del Alejómetro del Virus, que irá moviéndose (alejándose del virus) conforme vayan ganando puntos durante la jornada escolar. Así como en los coleccionables que veremos más adelante.

ALEJÓMETRO DEL VIRUS.

El Alejómetro del Virus jugará un papel clave en el juego, siendo el elemento principal del mismo. El objetivo: mantenerlo siempre lo más lejos posible del virus.

Hay muchas maneras de fabricar el Alejómetro del Virus, tantas como dé tu imaginación. En un principio estuve pensando en hacerlo digital, y proyectarlo cada vez que se moviese a lo largo de la jornada, pero al final me voy a decidir a hacerlo analógico y de manera artesana, para tenerlo siempre visible para toda la clase. Usaré una cartulina blanca, grande, en la que daré forma al Alejómetro, que se dividirá como un medidor del 0% al 100% (en breve entenderéis para qué), muy parecido a la imagen que tenéis arriba, siendo el 0 la parte más cercana al virus, y el 100 la parte más alejada del virus; y luego otra cartulina verde, con la que haré la barra de progreso, que se deslizará por el Alejómetro, mostrando cuanto nos alejamos del virus (en qué porcentaje estamos) en cada recuento de puntos.

En este caso, y por las medidas de seguridad, el Alejómetro solo lo manipularé yo, como profe de la clase. Al inicio de cada jornada, la barra verde estará pegada al virus, y poco a poco, consiguiendo puntos, se irá alejando. El objetivo, conseguir los puntos necesarios cada día para que esté lo más lejos posible del virus al acabar la jornada escolar.

LOS PUNTOS.

A lo largo de la jornada, y desde el momento que el alumnado llega al cole, ya tienen que ir esforzándose por conseguir puntos. Mi deber, como profe, así como el de cualquier otro profe que entre en clase con ellos (que con el protocolo COVID-19 del cole serán los mínimos posibles) será estar atento a su cumplimiento por parte de todos para que, en cuatro momentos al día, hagamos recuento de puntos y vayamos moviendo el Alejómetro hacia el objetivo diario, que es el 100%, es decir, llevar la barra verde lo más lejos del virus.

Los momentos de recuento serían, más o menos, los siguientes: 10:00, 11:15, 12:30, 13:45. Siendo este último el recuento definitivo, que determinará si hemos conseguido superar el reto diario.

¿Cómo se suman los puntos?

Al principio os presenté nuestro decálogo de normas. Cada una de esas normas tiene unos puntos asignados, dependiendo de su grado de dificultad. Cuando llegue cada momento de recuento, el profe deberá sumar los puntos que considere que han conseguido. Por ejemplo, si llegado el momento de recuento el profe que está con ellos considera que han cumplido perfectamente todas las normas establecidas, sumarán un máximo de 25 puntos, que alejará la barra verde del virus en un 25%. Si consiguieran menos puntos, es el profe el que debe ajustar (de manera flexible) la barra al porcentaje que hayan conseguido. Si os dais cuenta, 1 punto equivale a un 1% de desplazamiento del Alejómetro.

¿Cuántos puntos deben conseguir cada día para alcanzar el reto diario?

Si consiguen los 25 puntos en cada momento de recuento, habrán conseguido 100 puntos en toda la jornada, lo que equivale a alejar la barra verde del virus al 100%, que sería un éxito absoluto, y nuestro principal objetivo. Pero si al final de la jornada, en el último recuento, la barra llega, al menos, al 90% de alejamiento del virus, daremos el reto diario por conseguido.

¿Conseguir el reto diario… para qué?

Pero, ¿qué motivación llevará a los niños y niñas a conseguir superar el reto cada día? Pues son varias, porque ellos, de por sí, son ya bastante competitivos, y querrán acumular puntos para, simplemente, ganar. Pero además les propondremos una motivación extra: LA SEMANA REDONDA.

La Semana Redonda se consigue cuando todos los días de esa semana el Alejómetro ha terminado por encima del 90%. Y si conseguimos desbloquear La Semana Redonda, entonces habrá recompensa de las buenas.

Aquí entran, evidentemente, los intereses de vuestro alumnado, y las características de vuestro centro. Pero se me ocurren unas cuantas recompensas a modo de ejemplo: ver una peli, jugar a ese juego que les encanta en hora de clases, 10 minutos extras de recreo, media hora libre en algún momento de la siguiente semana, un baile loco del profe (les encanta vernos haciendo el payaso), y muchas más que se nos pueden ir ocurriendo…

Sería interesante dedicar un rato, mediante un debate abierto, a que se pongan de acuerdo para elegir la recompensa entre todos. Los debates se antojan una actividad muy enriquecedora para todos, además de ser, a la vez, una actividad que se adapta muy bien a las normas de seguridad establecidas, porque no hay que moverse del sitio para garantizar un buen debate.

Pero, atención, porque dos Semanas Redondas consecutivas, desbloquearán el… ¡¡MEGA COMBO!! Eso significa que, algún día de la semana siguiente tras haber conseguido el MEGA COMBO, tendrán recreo doble. Así, a lo loco. (Si no se pudiera hacer en el patio, por cuestiones de seguridad, se haría en clase, ofreciéndoles una sesión completa de juegos, bailes o lo que se les antoje, siempre dentro de las medidas establecidas).

EL SONIDO DE LA VICTORIA.

Los días que se supere el reto diario, sonará el sonido de la victoria, buscaremos para ello una canción que nos brinde un chute de energía y nos permita irnos a casa con el subidón del trabajo bien hecho y de haber ganado un día más al virus. En nuestro caso, estoy pensando en canciones como Thunderstruck de AC/DC… ya los puedo imaginar, todos gritando thunder como locos a cada golpe de batería, sin duda sería un buen chute de energía para irnos a casa bastante motivados y con ganas de volver al día siguiente, a ver si conseguimos repetir el éxito y así volver a escucharla.

EL COLECCIONABLE.

Diseñaremos un coleccionable, que estará siempre a la vista de todos, colgado en clase, y que será el calendario del mes en curso, donde llevaremos el recuento de los días en los que se ha superado el reto diario, a los que daremos la estrella verde. Registraremos las Semanas Redondas conseguidas con la estrella de plata. Y los MEGA COMBO que hayan desbloqueado, llevarán la estrella de oro.

Os pongo un simulacro del mes de septiembre de 2020, para que veáis a lo que me refiero:

Ahí veis cómo habrían conseguido todos los retos diarios de la semana del 14 al 18, registrado en cada día con la estrella verde, eso les desbloquea la Semana Redonda, marcada con la estrella de plata en el día 19. La siguiente semana, del 21 al 25, también habrían conseguido todos los retos diarios y la Semana Redonda, que como serían dos consecutivas, desbloquearía el MEGA COMBO, registrado con la estrella de oro del día 27. Y vuelta a empezar la siguiente semana. Importante, si la siguiente semana también consiguieran la Semana Redonda, eso no desbloquearía el MEGA COMBO, porque se empieza a contar de cero una vez conseguido, y hay que conseguir otras dos Semanas Redondas consecutivas para conseguir desbloquear otro. Así complicamos un poco el juego, y lo hacemos más interesante.

LAS INSIGNIAS.

Para seguir con esa afición de los niños a coleccionar cosas, que les encanta, y así atraerlos más aún al juego, a cada misión superada, se les puede hacer entrega de una insignia como las que os muestro a continuación, a modo de ejemplo:

Insignia verde, por cada reto diario superado.
Insignia de plata, por cada Semana Redonda desbloqueada.
Insignia de oro, por cada MEGA COMBO desbloqueado.

Como entregarlas físicamente puede ser complicado por las normas establecidas y, además, quedar fuera de nuestro presupuesto, he pensado que en esta ocasión sí que sería positivo entregarlas de manera digital, a través de la plataforma que usemos en el cole o del correo electrónico. Se puede hacer un envío masivo, con las insignias genéricas, o incluso con la fecha en la que se consiguió cada una, que será un envío muy rápido y sencillo; y se puede, ya a gusto de cada uno, incluso hacerlas personalizadas con el nombre de cada niño o niña, por ejemplo en las más difíciles de conseguir.

Incluso se podría diseñar un sencillo diploma o certificado para entregarlo cuando termine el proyecto, y así cada niño tendrá constancia de sus logros en el juego, así como un recuerdo para colgarlo en su habitación de casa, que les encanta.

POR IR TERMINANDO.

En definitiva, un sencillo y humilde proyecto, un juego más bien, que tiene por objetivo transformar las normas por la COVID-19 en un juego atractivo y motivador para el alumnado, y que facilite y alegre (aunque sea un poquito) la vida de los docentes en un curso que se antoja difícil.

Espero que este pequeño resumen del proyecto os haya gustado y que os sirva. Sé que es agosto, que estamos en vacaciones, de hecho tenía pensado compartirlo en septiembre, pero tanto la idea del juego como el diseño los tenía tan avanzados, que preferí compartirlo ahora para que así haya tiempo, a quien quiera usarlo, para modificarlo y adaptarlo a vuestro alumnado, a vuestra clase, a vuestro cole. Sentíos con esa libertad, pues para eso está creado el juego. Si a alguien le gusta, le resulta útil y lo usa, yo ya seré feliz.

Ojalá lo tengamos que usar muy poco tiempo, porque esa sería la mejor de las noticias.

Ánimo, porque con el esfuerzo de todos, vamos a ganar. 😉

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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Corazón de maestro.

Me vais a permitir comenzar con una expresión que uso mucho últimamente, y es que “esta profesión es otro rollo”. De hecho, hoy voy a intentar explicar uno de esos momentos que dan sentido a esa expresión.

A lo largo de un curso escolar vivimos muchos momentos especiales, de los que generan bonitos recuerdos a todos los que tenemos la suerte de disfrutarlos. Me vienen a la cabeza las fiestas de fin de curso, los días previos a las vacaciones de Navidad, el primer día de cole, la despedida a los que se marchan a Secundaria, y muchos otros que harían de esta una lista muy larga. Pero hoy quiero centrarme en uno que no acapara las portadas de los periódicos, ni sale en las noticias de la tele, ni siquiera tenemos en mente los docentes cuando comenzamos el curso. Porque es uno de esos momentos que pasa muy desapercibido, hasta que llega el día en el que debemos enfrentarnos a él: la recogida de la clase.

Es un momento que llega al final del curso, cuando el agotamiento ya es total en todos los ámbitos. Es un momento de contrastes. Solo hay que pararse a observar cómo recogen su clase los docentes que saben que continuarán con el mismo grupo el curso siguiente, y cómo la recogen los docentes que saben que esa clase ya no volverá a estar ocupada por su alumnado actual. Y esa, queridos lectores, es una gran diferencia.

Porque recogidas hay de todo tipo, en todas hay emociones encontradas, pero, por desgracia, también las hay muy amargas.

Pero ese es el final de este artículo, y para llegar al final, antes hay una historia que contar.

Imaginad que lleváis varios años seguidos con el mismo grupo de niños y niñas, las circunstancias han hecho que sea así, generando y estrechando los enormes vínculos que se establecen en una convivencia diaria, en la que el cariño crece cada día, y esos niños y niñas que tienes en clase se convierten en personas muy especiales para vosotros, y que tenéis la inmensa fortuna de acompañarlos en el precioso camino que lleva de primaria a secundaria, llegando a sexto curso con ellos, viviendo multitud de momentos increíbles. Imaginad que, en ese ambiente tan especial y cercano que ya hay forjado en clase, que parece más una familia, toca afrontar la recta final del curso, con todo lo que eso supone, con ese pellizquito por dentro que ya te va alertando que eso tan especial que estáis viviendo, va lentamente llegando a su fin. Imaginad también que, tras tantos años juntos, queréis dedicarles la despedida que merecen, preparar algo que les que quede en el recuerdo, que les haga saber lo importantes que son, algo digno de ellos, a la altura de todo lo que habéis vivido juntos. Imaginad que, poco antes de comenzar este bonito trimestre final que habíais planeado, con todas esas ideas e ilusiones rondando tu cabeza, una terrible pandemia frena el mundo y vacía las escuelas de un día para otro.

Reconozco que, al principio, todos pensábamos que llegaríamos a tiempo para disfrutar de esos últimos momentos juntos, para hacer realidad nuestra preciosa despedida, pero a medida que avanzaban los días, la esperanza se iba diluyendo. Hasta que un día de comienzos de abril entendí que ya no volveríamos a estar todos juntos en clase, y confieso que ese día me costó algunas lágrimas. Y confieso también que esas lágrimas aún no se han ido. No estaba preparado, no quería creer que ese sería el final para este grupo, y me pudo la rabia y la pena. Ellos merecían tanto, y yo no podría ofrecérselo. Me rompió el alma.

Pero lo peor fue cuando ellos también fueron conscientes, y preguntaban en las videollamadas… qué duro se nos hizo asumirlo. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que era incapaz de explicarles algo, porque no supe encontrar las palabras para hacerlo. Sin embargo, aquello nos unió más aún. Y sentí cada día, en las siguientes videollamadas, su empatía, su cariño, su saber estar. Vi cómo se esforzaban por hacer del momento algo más llevadero. Fue precioso vivir su reacción a ese duro momento, y comprobar, lleno de orgullo, las maravillosas personas en las que se están convirtiendo.

Y el curso no paró, estuvimos conectados a diario, disfrutando de nuestras clases online, explicando todo al detalle, para que fuesen tranquilos a Secundaria, sabiéndose preparados para afrontarla con éxito, aunque en cada videollamada siempre había tiempo para reír, para las anécdotas. Siempre comenzaba con el parte de actualidad, contándoles en qué fase nos encontrábamos, qué se podía hacer y qué no, recordando constantemente las normas de higiene y seguridad. Fue, en su peculiaridad, una manera de seguir acompañándonos, de seguir sintiéndonos cerca. Siempre quedará para el recuerdo esta etapa tan extraña, dura y complicada que nos ha tocado vivir, y cómo la vivimos con nuestra clase del cole.

Pero, inevitablemente, llegó el momento de la despedida. Fui haciéndome a la idea poco a poco, con mucho tiempo de antelación. Me prometí hacer algo sencillo, breve. Sabía que, a pesar de enfocarlo de manera divertida y alegre, a muchos nos resultaría un momento duro y triste, y no quería alargarlo. Llevo casi 20 años dedicado en cuerpo y alma a la docencia, con más ilusión a cada curso que pasa, pero también con más experiencia, pues ni aun así pude evitar los nervios momentos antes de hacer la videollamada. Para que todos pudieran conectarse, quedamos a las 11 de la mañana, y desde las 9, en el chat que hemos estado usando durante todo el confinamiento, estuvimos todos bromeando, sin haberlo preparado, pero creo que todos necesitábamos relajarnos y quitar hierro al momento que, en breve, íbamos a vivir, y así salió, sin más.

La videollamada comenzó bien, recordando algunas anécdotas de clase, viajes que hemos hecho todos juntos, bromeando. Reímos mucho, fue muy agradable estar así, con la sensación de volver a estar todos juntos, como si aún estuviésemos en nuestra clase, en una de nuestras charlas improvisadas que tanto nos gustaban. Era justo lo que quería, era justo lo que necesitábamos, sin más. Ellos se habían preparado unos breves mensajes para dedicar bonitas y sinceras palabras de despedida a sus compañeros y a su profe. Algunos, de manera natural y libre, comenzaron a leer sus mensajes de despedida, al primero yo ya estaba llorando, pero el ángulo de mi cámara me ayudaba a disimularlo, al menos durante un rato, así que me aproveché de eso, no quería contagiar mis lágrimas. Al final pidieron que fuese yo el que cerrara ese momento, que fuesen mías las últimas palabras de este curso, de estos años. Y prometo que las tenía preparadas, tenía mi “chuleta” colocada al lado de la pantalla, no porque me hiciera falta preparar nada, porque con ellos las palabras bonitas salen solas, se las merecen todas, las tenía preparadas precisamente porque sabía que iba a pasar lo que pasó, que no podía hablar. La emoción era tal, que fui incapaz de articular palabras. Lo intenté, y apenas pude. Respiraba hondo, ellos aplaudían desde sus casas, me vitoreaban, conseguían armarme de valor, y pude decir unas pocas palabras al menos. Sé que no necesitaban más discurso, todo lo que sentía y quería transmitir lo habíamos vivido juntos durante años.

Cuando terminó la videollamada viví una sensación nueva para mí, que no soy capaz de describir, jamás había sentido un vacío así como maestro, y mira que soy de los que siempre llora en las despedidas, porque las llevo muy mal. Pero aquello fue nuevo, diferente. Salí al patio, a jugar con mis hijos, es lo que necesitaba.

Estuve todo el día recibiendo mensajes preciosos de mi alumnado y de sus familias. Siempre han sido tremendamente generosos en sus palabras hacia mí.

Al día siguiente de vivir esta increíble montaña rusa de emociones volví al cole, más de tres meses después de dejarlo, y subí a mi clase, a nuestra clase. Qué raro todo, qué extraño se hizo. Ay, qué sensación estar allí, tanto tiempo después, tal y como quedó aquel viernes de marzo, pero sin ellos. Volví al cole como jamás quise volver, porque volví incompleto. Afortunadamente tengo compañeros y compañeras magníficos que saben cómo sacarte la sonrisa y devolverte la ilusión. Es lo que tiene compartir sensaciones y sentimientos. Es que esta profesión es otro rollo.

Allí estuve, recogiendo. Pero no recogía cosas, recogía recuerdos. No guardaba materiales y murales, guardaba momentos inolvidables. No archivaba porfolios ni trabajos, estaba archivando mucha vida compartida con muchas personas increíbles. Estaba allí, recogiendo todo lo que he vivido con esta generación de niños y niñas que me han marcado para siempre. Recoger la clase, solo, pero sabiendo que ellos siempre estarán ahí, formando parte de ella.

Y recobrando, poco a poco, una tímida sonrisa de orgullo por todo lo que hemos conseguido, y de ilusión por saber que, en septiembre, llegará otro grupo que colmará de alegría esa clase y que volverá a llenar el corazón de este humilde maestro.

Pues eso, ¿esta profesión? Otro rollo.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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¡Salimos a la calle!

El gobierno anunció ayer una medida importante para los niños durante este confinamiento, y es que el próximo lunes 27 de abril podrán salir a la calle. Sabemos que serán pequeños paseos, siempre con la máximo responsabilidad y tomando todas las medidas de prevención posibles para seguir luchando contra el virus.

Para facilitar esta salida, mano a mano con mi amigo y compañero Paco Romero, hemos elaborado una sencilla guía con información práctica dirigida a niños y familias, para que podáis tener a mano y echarle un vistazo siempre que lo necesitéis.

Os la dejamos en dos formatos, imagen y PDF.

SALIMOS A LA CALLE FULL

PDF: Salimos a la calle

Espero que os sea de utilidad.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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La derrota del Coronavirus.

Un momento excepcional requiere un proyecto excepcional.

El Coronavirus se llevó por delante algunos proyectos educativos muy potentes que teníamos reservados para el tercer trimestre… ha llegado la hora de la venganza.

Aunando esfuerzos entre las áreas de Educación Física y Cultura y Práctica Digital, ambas asignatura impartidas por mí, propondremos al alumnado de 6º de Primaria una serie de retos y misiones que, de conseguir superarlas, les llevará a obtener el diploma oficial de: FRENAZO AL CORONAVIRUS.

EL CORONAVIRUS NO ME FRENÓ, YO FRENÉ AL CORONAVIRUS.

Ese será nuestro lema, nuestro grito de guerra, y así quedará reflejado en el diploma que les entreguemos cuando superen el proyecto. Desde el lunes 13 de abril y hasta el viernes 29 de mayo viviremos inmersos en una serie de retos encaminados a frenar al virus para, finalmente, llevarlo a la derrota. Sin piedad.

Retos en los que tendrán que poner en práctica medidas de higiene y salud, ejercicio físico y mental, retos de equilibrio, de memoria y, como colofón final, aspectos de la expresión corporal como el teatro y el baile. Todo ello mezclado con el uso intenso de nuestra plataforma Teams de Office365 que, al usarla desde el inicio de curso en Cultura y Práctica Digital, nos ha permitido partir con ventaja en este confinamiento que a todos nos ha pillado por sorpresa y casi sin poder prepararnos. Una ventaja que ahora toca exprimir al máximo, así como todas las herramientas digitales de las que disponemos en dicha plataforma. Así pues, con juegos en línea, vídeos y fotos, presentaciones digitales (a modo de diario de proyecto, va a ser muy importante, después lo explico con más detalle), cuestionarios en vivo, videollamadas y rúbricas de autoevaluación, irán dejando evidencias de sus avances en cada reto.

En Educación Física trabajaremos y reforzaremos:

  • Hábitos de vida saludable.
  • Protocolos de seguridad frente al coronavirus.
  • Autonomía del alumnado frente a hábitos perjudiciales.
  • Uso del movimiento para comunicarse y expresarse con creatividad e imaginación.
  • Ejercicio físico adaptado al confinamiento, cómo mantener la forma física sin salir de casa.
  • Seguridad y precaución en el ejercicio físico, ahora más que nunca.

En Cultura y Práctica Digital trabajaremos y reforzaremos:

  • La cultura digital. Seguiremos abordando el tema de la sociedad de la comunicación, sus posibilidades, limitaciones, beneficios y peligros, que venimos trabajando todo el curso. También reforzaremos los contenidos ya dados de la seguridad y el uso responsable y ético de los medios digitales. La comunicación e interacción a través de soportes tecnológicos y plataformas en línea. La identidad digital recordando las nociones ya aprendidas de seguridad en Internet y normas para la comunicación responsable y ética en los medios digitales.
  • La práctica tecnológica. Seguiremos conociendo y profundizando en el uso adecuado de herramientas y aplicaciones que el alumnado ya utiliza o podría utilizar en su vida cotidiana y escolar, como aplicaciones para móviles y tabletas que facilitan la comunicación interpersonal y la gestión de tareas cotidianas, aplicaciones web 2.0 como comunidades virtuales y plataformas virtuales, en nuestro caso Office365.
  • La educación en línea. la centraremos en la utilización educativa de las TIC a través de nuestros entornos digitales de aprendizaje que llevamos asumiendo desde el inicio del curso. Promoveremos también las comunidades de aprendizaje y el trabajo colaborativo a distancia, a través de producciones propias realizadas en equipo.

De esta manera potenciaremos todas las competencias clave: Competencia digital, Competencia en comunicación lingüística, Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología, Competencias sociales y cívicas, Competencia de aprender a aprender, Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor, Conciencia y expresiones culturales.

Los retos los iremos desvelando poco a poco, porque serán propuestos al alumnado uno a uno gradualmente a lo largo del proyecto, hasta completar todos. Ellos irán registrando, en una presentación digital a modo de diario de proyecto, sus evidencias de retos conseguidos, en forma de foto o vídeo que irán subiendo a la diapositiva destinada a cada reto, en la que, además de dicha evidencia del mismo, habrá alguna explicación del reto y anécdotas que puedan contar mientras lo preparaban. Será su porfolio particular del proyecto. A la presentación, al estar en línea y compartida conmigo, siempre tendré acceso directo para poder comprobar la evolución de cada uno.

Pero sí que puedo desvelar que, además de los grandes retos del proyecto, habrá un RETO EXTRA DIARIO:

RETO EXTRA DIARIO

La presentación del proyecto se hará el viernes 3 de abril. Habrá retos más sencillos que se podrán realizar en un par de días y otros más complicados que nos lleven más tiempo, para un total de 12. El primer reto se presentará el lunes 13 de abril, el segundo se hará el jueves 16 de abril, y así iremos planteando retos hasta llegar al final del proyecto, donde les habrá quedado una presentación (diario de proyecto) viva y con unos recuerdos maravillosos que seguro les habrán ayudado a llevar mejor el confinamiento. Y, finalmente, tras muchos objetivos educativos que hemos visto, se esconde el gran objetivo del proyecto, frenar la propagación del virus en nuestro entorno.

RETO 0
Estos son algunos de los carteles que estoy compartiendo con ellos en nuestra web (privada) del proyecto. Cada reto tendrá su propio cartel.

En cuanto a su evaluación, como hemos mencionado antes, además de las fotos y vídeos de la presentación de cada uno, que, como ya hemos explicado, la harán en PowerPoint y será su porfolio particular del proyecto, usaremos la autoevaluación del alumnado a través de rúbricas y cuestionarios en línea, realizaremos algunas videollamadas, a modo de reunión, para charlas y comprobar sus progreso en los diferentes retos de primera mano, todo esto unido al feedback que nos llegue de los juegos que les vamos a plantear a través de plataformas como Kahoot! o Quizizz, compondrán la evaluación global del proyecto, incluida la opinión de las familias, a través de un informe que nos enviarán al finalizar el proyecto, ya que son los que están con ellos en casa las 24 horas del días durante el confinamiento.

Aquí os dejamos un extracto de los retos que ya hemos lanzado:

Sirva esto como una breve introducción al proyecto que vamos a realizar en el tercer trimestre, os seguiremos informando.

Se acerca… LA DERROTA DEL CORONAVIRUS.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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Las notas, otra vez.

Recuerdo cuando di a conocer las otras notas. Recuerdo que era algo que llevaba tiempo haciendo, pero que, por circunstancias puntuales, con un puntito de rebeldía, con la intención de dar un golpe encima de la mesa, justo aquel día y en aquel momento, decidí publicar en redes sociales. Recuerdo la increíble y preciosa repercusión que tuvieron. Y que tienen aún, a día de hoy.
El hecho de que se hiciese viral lo tomé siempre como algo anecdótico, aunque bastante significativo, porque me hizo ver, en cuestión de pocos días, que había miles de personas que pensaban lo mismo, que sentían lo mismo y que estaban dispuestas a intentar cambiar, un poquito, el proceso de la evaluación, sobre todo con nuestros más pequeños. Fue muy reconfortante sentir algo tan grande, siempre agradeceré ese momento a todos y a todas los que lo hicieron posible.
Y precisamente por eso mismo, el hecho de que se hiciese viral nunca significó que se convirtiera en una moda pasajera. Todo lo contrario. El asunto es tan serio, que no va de modas, porque las modas, en educación, si no se manejan con prudencia, pueden ser peligrosas. Así que no, esto no va de modas, ni mucho menos, va de ideales, de necesidades, de responsabilidad, del compromiso férreo con nuestro alumnado por ofrecer siempre la mejor y más completa educación posible, va de muchas cosas que aún podemos mejorar en nuestro proceso de evaluación con el alumnado más pequeño.
Tan convencido estoy de esa necesidad, que en ello sigo, obsesionado siempre con encontrar la manera más justa de evaluar a niños y niñas, y siempre con la sensación de que se puede hacer más y mejor. Sigo creyendo en el potencial y utilidad de acciones como la de las otras notas, acciones, de cualquier tipo y manera, que cada docente entienda que se ajustan mejor a su clase, a su contexto, pero que remen en el mismo sentido, porque creo que es más necesario que nunca que, en el momento de la evaluación, seamos todos capaces de mirar más allá de las propias notas. Evaluar no es calificar, eso lo sabemos todos de sobra, aunque a veces, tristemente, todo se reduzca a eso. Hay más, mucho más. Y ese más lo es todo.
Una niña o un niño, durante un trimestre escolar, hacen muchísimas cosas, tantas cosas, y en tantos aspectos diferentes, que muchas se nos pueden escapar, y es normal. Realizan un gran esfuerzo, cientos de actividades, miles de acciones relacionadas con su vida escolar, y sobre todo, demuestran a diario habilidades y destrezas que seguro son magníficas, pero que, a lo mejor, no se ven reflejadas en el sistema de notas tal y como se sigue entendiendo a día de hoy, quedando todo este espectacular y maravilloso proceso resumido en una fría (y en ocasiones injusta) nota, que poca información aporta a la familia y que puede incluso llegar a convertirse en una peligrosa y dañina etiqueta que les acompañe durante muchos años de sus vidas.
Resumir todo ese inmenso proceso en una sola nota es, prácticamente, imposible.
Entonces, ¿ponemos notas? Si os soy sincero, y es mi opinión personal, ojalá que no. Pero claro que las tenemos que poner, lo primero porque el sistema así lo exige, no hay más. Pero también entiendo que, llegando a cierta edad (quizá los últimos cursos de Primaria) comience a ser necesario controlar con calificaciones la evolución académica del alumnado en las diferentes materias que cursan, para poder brindarle el apoyo y los recursos más ajustados a sus necesidades, y porque deben ir “entrenando” para una Educación Secundaria en la que sí que se van a encontrar con un sistema de notas con mucho más peso y repercusión en su futuro. Un entrenamiento que, aunque no me termina de convencer, me ayuda a consolarme, y entiendo que pueda ser útil.
Así pues (y aunque siempre hablo de Infantil y Primaria, esto lo entiendo importante a cualquier edad), considero sumamente importante valorar esas otras cosas, esas habilidades que pueden quedar en el olvido. A niñas y niños, poniendo de ejemplo las otras notas, al verlas reflejadas en un boletín, de manera más oficial, con el sello del cole, con la firma del profe, les genera un sentimiento positivo increíble, refuerzan su autoestima, ganan en confianza, se cargan de energía para afrontar el siguiente reto, el siguiente trimestre, el siguiente curso. Porque saben que en su boletín de notas no sólo aparecerán las calificaciones numéricas de cada materia, esas etiquetas que, en ocasiones, tanto daño pueden hacer, que podrían (deberían) tardar varios años más en llegar, sino que le serán valoradas sus mejores cualidades, tanto académicas como humanas y personales, ahí radica la gran importancia de este tipo de acciones en un proceso de evaluación.
Puede que esté pesado con lo de las etiquetas, que incluso exagere un poco. Quizá. Pero es que me duele en el alma, cuando docentes te hablan de algunos alumnos o alumnas, los etiqueten con calificaciones:
– “¿Qué tal Ramón?”.
– “Bueno, es un niño de 6…”.
Que quizá podamos decir algo más, ¿no? Porque quizá sea más que un 6.
Yo hablo de las otras notas porque es lo que hice y lo que hago, pero no son más que una de las muchas acciones (y no de las mejores, seguro) que tantos docentes están poniendo en práctica, acciones realmente significativas para su alumnado en lo que a la evaluación se refiere, dándole una vuelta de tuerca, pensando y repensando en hacer lo mejor para ellos y ellas. Es eso, simplemente. Y hay acciones realmente maravillosas que se están llevando a cabo.
Creo que se trata de algo coherente, sin más. Respetar el ritmo natural de la infancia, sin prisas, que no traen nada bueno, y también sin edulcorar, por supuesto. Los niños y las niñas, desde bien temprano en sus vidas, se esfuerzan, y mucho. Trabajan, estudian, leen, memorizan, aprenden a madrugar, a vivir con estrés, realizan infinidad de fichas y actividades, ambiciosos proyectos educativos, asumen la cultura del esfuerzo desde el nivel que le corresponde a cada edad, pero desde bien pequeños, por supuesto que sí, desde la disciplina y el espíritu de sacrifico. Es lo que hacemos en el cole cada día. Pero es por eso, precisamente, por lo que es justo pararse a mirar más allá de las notas, y poner en alza todo aquello que ha ocurrido durante el proceso y que una nota jamás podrá resumir. Porque todo debe caber en la escuela.
Lo ideal sería que las notas llegasen cuando niños y niñas estén preparados para entenderlas y valorarlas, nunca antes. Porque será entonces cuando luchar por ellas tenga sentido. Hacerlo antes, cuando aún no están preparados, es peligroso. Todo debe ocurrir a su debido momento, así de sencillo.
Niñas y niños que se enfrentan a unas notas cuando es posible que ni siquiera sepan para qué sirven, o de dónde salen. Pero sí que aprenden a obsesionarse con ellas, y, desde el desconocimiento, y desde muy pequeños, al plantearles cualquier trabajo, lo primero que preguntan es si eso va para nota. Es triste que niños pequeños tengan como principal inquietud si lo que va a hacer tendrá o no tendrá nota. Porque dependiendo de ello, lo hará de una u otra manera, con más o menos estrés, con más o menos miedo, con más o menos interés. Y corremos el riesgo de que el gusto por trabajar lo matemos así, desde pequeñitos, metiéndoles las notas entre ceja y ceja.
Las notas, bien entendidas, bien trabajadas y adaptadas a cada edad, pueden ser muy positivas. Incluso les ayuda a ir aprendiendo, poco a poco, a vivir con cierta presión, y trabajar con ella. Aprendizaje que les va preparando para la vida. Pero esa presión, si no tenemos cuidado, si no la regulamos adaptándola a cada edad, puede ser excesiva y peligrosa, porque, además, les llega por vías muy diferentes:
  • Niños y niñas que en casa, si no traen más de un 8, tienen castigo.
  • Niños y niñas que viven entre compañeros y compañeras que, con mucho menos esfuerzo, sacan mejores notas.
  • Niñas y niños que, matándose a trabajar cada día, jamás llegan a tener “buenas notas”.
  • Niños y niñas que constantemente, cuando les preguntan por el cole (familiares, vecinos, amigos…) SOLO les preguntan por las notas: “y las notas qué, ¿han sido buenas”. Cuando son tantas las cosas que hay, además de las notas…
  • Y podríamos seguir, añadid a la lista todo lo que queráis, podemos hacerla interminable.
Menuda presión, ¿verdad? ¿Y de veras creéis que es necesario que niños y niñas pequeños pasen por esto? ¿Podríamos esperar un poco a que estén preparados, a que sean lo suficientemente maduros para entenderlo y asumirlo?
Que sepan vivir y trabajar con presión, por supuesto, pero respetando los tiempos de cada uno, respetando y adaptando a cada edad. Si eso ya lo hacemos, magnífico. Si vemos que, en ese sentido, podemos hacerlo mejor, es el momento de comenzar, nunca es tarde. Si crees que todo esto es absurdo, y no lo compartes, es que puede que yo esté equivocado, claro que sí. Aunque si te sirve de algo, te diré que a esta conclusión no llego de un día para otro, llevo más de veinte años dedicado en cuerpo y alma a la enseñanza, y cada día estoy más convencido de esta necesidad, y de que nuestro sistema de evaluación con los más pequeños debe cambiar.
Pero es que el trabajo que se lleva a cabo en las escuelas es absolutamente admirable, sé que demostráis a diario a vuestro alumnado todo lo que valen, todo lo que son capaces de hacer, que lo valoráis como se merecen en el día a día, en el trato personal con ellos, en el cariño que profesáis a vuestros niños y niñas, que siempre lo hemos hecho, pero que quizá no se vea reflejado en un boletín de notas.
Boletín que puede que solo se quede en eso, en la nota, y si eso ocurre, creo que estaremos perdiendo una gran ocasión de hacer un boletín potente, útil, realmente significativo para alumnado y familias. Es muy importante para niños y niñas saber que sus muchas cualidades sí que se valoran, y que se hace dándoles la importancia que merecen, que es mucha. Quizá haya llegado la hora de cambiar ciertas cosas.
Por eso creo que una evaluación debe llegar, siempre, más allá de las notas.
Siempre por nuestro alumnado.
Si has llegado hasta aquí, gracias, de corazón.
Ramón Rodríguez Galán
@Profe_RamonRG
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El botón del pánico y el Día de la Familia.

El botón del pánico.

Aunque su nombre parezca todo lo contrario, es el regalo perfecto para el Día de la Familia, que se celebrará el próximo 15 de mayo. Un regalo sencillo, práctico y para el disfrute de todos. Hace ya unos años que lo hice y, después de varios cursos metido en el cajón de los recuerdos, toca quitarle el polvo a la idea y rescatarlo para este curso, porque me encanta la ida.

¿Quién no quisiera en alguna ocasión poder usar el botón del pánico? Pues al loro, que lo explico.

La idea me vino a los meses de nacer mi primer hijo. Él nació llorando, y llorando se pegó hasta los dos años y medio… 😌 En alguna ocasión me pillaron in fraganti, dándole vueltas al niño, buscando por todos sitios el interruptor de ‘mute’, ya me entendéis. Pero claro, no lo tenía. Y como, ante todo, hay que intentar llevar por bandera el “siempre positivo, nunca negativo”, de todo momento chungo también se sacan cosas buenas, fue entonces cuando se encendió la bombilla de maestro.

En aquella ocasión el regalo fue el mismo para el día del padre y para el día de la madre, fechas en las que, tradicionalmente, siempre hemos elaborado algún regalito, en forma de manualidad, para mamá o para papá, como en todos los coles. Aunque hace algunos cursos ya hemos unificado ambos regalitos, y lo hacemos para el día de la familia, nos parece más justo y sensible a todas las realidades de cada niño. Así pues, el regalo será para el día de la familia. Y me encanta que sea así. Una familia, un botón del pánico.

¿Cómo fabricarlo?

Con una cartulina tamaño A4, de color claro, para poder escribir y dibujar en ella, se diseña una tarjeta de felicitación para la familia, sencilla. Con algún mensaje personal, alguna dedicatoria, agradecimientos a sus familias, diciendo cuánto les quiere, algún dibujito hecho por ellos… Y, aunque siempre es un regalo que encanta a las familias, pues está lleno de cariño, de momento nada nuevo que no conozcáis.

Pero tranquis, que ahora llega lo más molón.

En la parte interior de la tarjeta, para que solo se vea cuando se abra, se pega un círculo recortado de goma EVA. Aunque el rojo es el típico color de un botón del pánico, y así fue como los hicimos la última vez, la verdad es que eso ya es cuestión de gustos, y cada uno que coloque el botón del color que más le guste o, directamente, del que tenga más a mano. De una plancha de goma EVA salen varios botones, así que no hace falta tener mucha cantidad de goma. Una vez pegado el botón del pánico en su sitio de la tarjeta, habrá que elaborar un letrero que indique que ése es un botón del pánico. Tarjeta lista.

¿Cómo se usa el botón del pánico?

Un botón del pánico sin sus debidas instrucciones sería muy peligroso, así que este será el momento de elaborar las instrucciones de uso del botón. Las instrucciones las redacta cada niño, pues cada niño tendrá las suyas, únicas y personales.

En dichas instrucciones, cada niño redactará todo aquello que se compromete a realizar si el botón es pulsado. Os pongo algunos ejemplos de los que salieron la última vez (lo hice en 2º de primaria, en esta ocasión lo vamos a elaborar para 5º de primaria):

  • Regalar a mi familia diez minutos de silencio.
  • Dejar a los mayores ver una peli de las suyas sin molestar.
  • Permitir que mi padre se coma la última croqueta que quede.

Pero cuidado, que también la familia tiene su cuota de responsabilidad con el botón, pues se deben comprometer a no usar el botón del pánico más de dos veces al día, o perderá su efecto mágico.

Y así de sencillo es crear el botón del pánico. Regalo que seguro hará las delicias de cualquier familia.

Pon un botón del pánico en tu vida, ¡no esperes más!

🔴

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

 

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Las Gemas del Infinito están en nuestra clase.

Aviso a los Vengadores: las GEMAS DEL INFINITO están en mi clase.

💪💥💫

No busquéis más. Y no, no soy colega de Thanos, #soyMaestro.

Si no me creéis, seguid leyendo.

⬇️
Nuevo proyecto en marcha, gamificación en su más pura esencia y PBL bisemanales, entre pinceladas de otras metodologías, las que más nos sirven de cada una para adaptar el proyecto a las necesidades de nuestra aula. El proyecto se realizará desde enero hasta mayo, y tiene por principal objetivo fomentar los valores de convivencia, respeto y tolerancia, acercarles un poco más a la cultura del esfuerzo y la constancia, así como el respeto del medio ambiente, el cuidado del espacio y zonas comunes que compartimos cada día.
Al trabajar en cooperativo, mis alumnos funcionan la mayoría del tiempo en grupos base, que en total son seis. Seis grupos, seis gemas. Llamadlo destino, llamadlo profe friki.
Así procederemos: a partir de ahora cada grupo custodiará con honor una gema del infinito durante dos semanas. Y su misión no será únicamente custodiar dicha gema, sino que deberán ser dignos de ella, protegiendo los valores que la gema represente y poniéndolos de manifiesto en diferentes actividades y presentaciones al resto de compañeros mientras dure su custodia. Si cumplen con su misión durante las dos semanas, podrán quedarse con la gema en propiedad e ir a por la siguiente hasta conseguirlas todas. A continuación detallamos la misión de cada una de las gemas. Al loro.
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Gema del espacio.

Custodiarán el espacio-clase, su misión será mantener el orden en la misma, procurar que todos dejen los materiales en su lugar de origen tras su uso, mantener logística en cuanto a tizas, rotuladores, lápices, etc. Mantener nuestro espacio en orden, será su responsabilidad.

Gema de la mente.

Predicarán con su ejemplo en la constancia, el esfuerzo y sacrificio por dar lo mejor de sí cada día, velando por sus compañeros y animando para que su espíritu de esfuerzo se contagie a los demás. Además, los miembros del equipo de la gema de la mente, traerán a clase un ejemplo semanal que muestre evidencias de que el esfuerzo personal, aunado al del resto de compañeros del equipo, logra grandes resultados. Aquel que domina la mente, estará más cerca de sus sueños.

Gema de la realidad.

Mantendrán a la clase al día de las buenas noticias, de las que dan buen rollo, de las que no ocupan las portadas de los periódicos ni abren las noticias de la tele, de esas que hay que investigar para encontrarlas. Cada jornada (un miembro del grupo cada día) traerán una buena noticia a clase que compartirán con el resto de compañeros. Su misión, dar a conocer que la realidad puede ser bonita y está cargada de buen rollo. Además, los miembros del grupo de la gema de la realidad deben aportar pruebas que asocien los aprendizajes en el aula a la vida fuera de ellas, haciendo conscientes a sus compañeros de que lo que aprenden en el cole les sirve para la vida fuera de él.

Gema del poder.

Al estar en contacto con todo el poder del universo, esta gema puede potenciar en cualquier momento el poder de las otras gemas. Así pues, sus miembros actuarán con libertad ayudando en momentos puntuales a los compañeros de otras gemas a cumplir su misión. De esta manera, los miembros del grupo de la gema del poder podrán duplicar el efecto del resto de gemas gracias a la generosidad de su esfuerzo y su capacidad de empatía con el resto de compañeros en cada una de sus misiones. La generosidad en su estado más puro, un gran reto en los tiempos que corren.

Gema del tiempo.

Con la posibilidad de viajar al pasado, presente y futuro, los miembros de este grupo tienen como misión advertirnos de los peligros de no seguir el camino correcto, así como recordarnos a menudo ejemplos de cómo estábamos en el pasado y cómo hemos evolucionado gracias a la educación, los valores y el respeto hasta llegar a este momento. Pondrán ejemplos prácticos que sirvan de motivación al resto de compañeros para seguir esforzándose a diario por aprender y ser mejores personas cada día.

Gema del alma.

Tienen el poder de alterar, para bien, la personalidad de los seres con los que conviven, procurando su bienestar, su cuidado y haciendo del entorno un lugar agradable donde aprender, un espacio donde convivir en paz. Será su misión. Máxima prioridad. 

 

Coleccionable de las Gemas del Infinito.

Gemas Coleccion

Aquí es donde irán coleccionando las gemas que consigan. Cada grupo posee uno como este, donde irá pegando, en el sitio que le corresponda, cada una de las gemas hasta que las tengan todas.

 Gema del Ego.

⚠️

Pocos saben de la existencia de esta séptima gema. Su poder es de tal magnitud que sólo controlando al máximo el resto de las gemas se podrá acceder a esta. Cuando todos los grupos hayan cumplido a la perfección con todas sus misiones, podrán adquirir esta última gema. Al igual que la educación, las gemas actuando al unísono son el arma más poderosa del universo. Y sus portadores, con fuerza de voluntad, son capaces de controlar sus emociones, de sacar lo mejor de sí mismos en todo momento, de apelar al espíritu del esfuerzo y el sacrificio.

Solo así lograrán conseguir y dominar la séptima y última de las gemas, la más peligrosa, la más poderosa, la gema del Ego. ¿Lograrán superar con éxito tan difícil misión? Sólo el tiempo lo dirá, pues tienen hasta mayo para hacerse con el guantalete y todas las gemas.

Lo primero, las normas más adecuadas para el proyecto.

Todos comenzamos el curso poniendo las normas de clase, pero claro, esta no es cualquier clase, y este no es cualquier proyecto. Aquí las normas tienen un sentido y un objetivo concreto. Porque no es lo mismo acatar unas normas sin más, que esforzarse por conseguir el Mjölnir. El famoso martillo de Thor que, a pesar de haber salido malparado, aún tiene mucho que decir, y en este proyecto, va a ser clave para poder conservar las gemas en clase sin que Thanos nos las arrebate. No puedo desvelar más secretos, pues el proyecto aún está en marcha y le queda un mes por delante para saber el desenlace… Os dejo la introducción al decálogo, forma parte de la extensa narrativa del proyecto.
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No os las pondré todas (en Twitter tenéis el decálogo completo), os pondré solo una pequeña muestra.
Porque no es lo mismo decir: “niño, quieto en la silla y punto…” Que decir…
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Porque no es lo mismo desinflarse constantemente con el: “shhht” Que decir…
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La evaluación del infinito.

¿Cómo evaluar un proyecto que alcanza hasta el infinito? 😉
Como la custodia de las gemas se realiza a través de un PBL que realiza cada grupo durante dos semanas, el producto final del mismo es ya en sí mismo un instrumento de evaluación. Seis gemas, seis PBL, seis productos. Ahí mi parte de la evaluación, además de, evidentemente, la observación directa y el seguimiento diario del proyecto y el trabajo de cada grupo.
Por otra parte, en el apartado de autoevaluación y coevaluación, usaremos dos rúbricas, una a mitad del proyecto y otra al final del mismo, en las que los alumnos se evaluarán a sí mismos, al trabajo del grupo y al de sus compañeros. También emplearemos una diana de evaluación para que evalúen el proyecto en sí y la acción del profe.

Aclaraciones importantes.

* Aclaraciones: sé que las gemas originales de los cómics de los años noventa tenían otros colores, pero he empleado las que les han dado en las películas del universo Marvel más actual por ser las que conocen mis alumnos y con las que se sienten más familiarizados.

** Aclaraciones: todos los alumnos colaboran en todas las misiones, pero es el grupo representante de cada gema, en exclusiva, el encargado de animar, motivar y controlar a los compañeros para que su misión sea efectiva.

*** Aclaraciones: las imágenes pertenecen a diferentes momentos de la presentación del proyecto a los alumnos, todos los personajes, así como las imágenes originales, son propiedad de Marvel, Avengers Infinity War y Avengers EndGame y su uso será exclusivamente educativo.

Resumiendo.

Así que, querido Thanos, vete olvidando del temita, búscate otro hobby, pues las gemas están en nuestra clase. Y a los Vengadores, tomaros unas vacaciones, que ya estamos aquí nosotros. ¿Superhéroe yo? En absoluto, para superhéroes mis alumnos, yo, simplemente, #soyMaestro.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

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Humanos & Cyborgs: La Revolución.

¿ABP, PBL, Gamificación, Paleta de IIMM…? Quizá buscar un nombre sea lo de menos, porque sin etiquetas que lo encorseten, pero con lo mejor de cada casa, llega Humanos y Cyborgs: La Revolución. Con el doble objetivo de concentrar los contenidos del primer trimestre en un proyecto atractivo, práctico y divertido para nuestros alumnos. Llega el primero de los proyectos en 3º y 4º de Primaria. Un ilusionante todo en uno, pues trabajaremos de manera multidisciplinar, es decir, englobando todas las materias y profesores del ciclo.

La narrativa.

El mundo vive en plena revolución tecnológica. Cyborgs y robots conviven con los humanos haciendo la vida más fácil, encargándose de las tareas del hogar, de trámites administrativos, de mantener limpias las calles. Algunos cyborgs incluso tienen la misión de aplicar la ley y velar por el orden y la seguridad de los ciudadanos, los famosos cyber-polis. Todo parece ir bien, humanos y cyborgs conviviendo en paz y armonía, hasta que un día, los cyborgs deciden toman el control, y se proponen el objetivo de ser la especie dominante en el planeta Tierra, cueste lo que cueste.
En Sevilla, en apacible rincón en el corazón de Triana, niños y profes viven ajenos a esta revolución, hasta que ven, en las noticias que van apareciendo por el cole, como en las principales ciudades del mundo los cyborgs están tomando el control, es cuestión de horas que ocurra en Sevilla, pues les llega un ultimátum de los cyborgs. Pero ellos no lo van a permitir, niños y profes del cole se ponen manos a la obra elaborando un ingenioso plan para conquistar el mecánico corazón de los cyborgs, comienza la Revolución de los Humanos.

Objetivos

  • Fomentar el trabajo en equipo.
  • Respetar normas y códigos de buen comportamiento y colaboración.
  • Generar empatía hacia los demás, asumiendo diferentes roles a lo largo del proyecto.
  • Promover la autonomía y autogestión de los grupos de trabajo.
  • Generar espacios adecuados para promover el concepto de alumno Maker, protagonista de su propio aprendizaje.
  • Expresar de forma organizada conocimientos, experiencias, sentimientos, etc.
  • Elaborar enumeraciones.
  • Escribir con claridad, orden y limpieza.
  • Hacer descripciones, resúmenes, escribir historias sencillas.
  • Conocer y aplicar las reglas ortográficas propias del nivel.
  • Usar los signos de puntuación correctamente.
  • Leer, escribir y descomponer números de hasta seis cifras.
  • Sumar, restar y multiplicar.
  • Manejar unidades de medida de longitud.
  • Conocer y reconocer diferentes cuerpos geométricos.
  • Resolver problemas matemáticos de hasta dos operaciones.
  • Escribir en inglés frases y textos cortos relacionados con el proyecto.
  • Usar formas y estructuras básicas de la lengua inglesa.
  • Saber leer y escribir el vocabulario básico del curso en inglés.
  • Realizar actividades plásticas relacionadas con el proyecto, valorando y disfrutando de la exposición de las actividades de sus compañeros.
  • Proponer a los alumnos situaciones de aprendizaje del francés, realistas, estimulantes, adaptables, progresivas y coherentes.
  • Inducir a los alumnos a utilizar distintas estrategias de aprendizaje del francés.
  • Implicar a los alumnos en su propio aprendizaje.

Contenidos

Algunos de los más relevantes:

  • Trabajo en equipo, asunción de diferentes roles dentro del mismo.
  • La redacción, enumeración y descripción.
  • Orden, claridad y limpieza en sus actividades.
  • Reglas ortográficas propias del nivel.
  • Lectura, escritura y descomposición de números de hasta seis cifras.
  • Suma, resta y multiplicación con llevadas.
  • Cuerpos geométricos y figuras planas.
  • Problemas matemáticos de hasta dos operaciones.
  • Redacción en inglés adaptada al nivel.
  • Vocabulario de inglés básico del curso.
  • Dibujos, bocetos, murales y demás representaciones artísticas. Tanto en grupo como individuales.
  • De Francés: saludos y despedidas, números del 0 al 12, nombre y edad, clasificación de objetos por su color y forma, expresar acciones, partes de la cara y el cuerpo, accesorios y signos particulares, expresión de emociones.

Competencias

  • Competencia en comunicación lingüística.
  • Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología.
  • Aprender a aprender.
  • Competencias sociales y cívicas.
  • Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor.
  • Competencia y expresiones culturales.
  • Competencia digital (con retos de refuerzo usando Quizizz y Kahoot! en modo challenge).

Secuencia de actividades y retos.

1. Carta de paz. Lluvia de ideas y boceto. (Lengua, y Tutoría) (IIMM: LV, N, Inter, Intra)
Redactar, en equipo, una carta de paz dirigida a los cyborgs enumerando razones por las que la Tierra no debe ser destruida, los mejores valores de la humanidad. Se hará en dos momentos, este primero será el diseño de un boceto en sucio con lluvia de ideas.

1.1 Entendemos a los Cyborgs. (Natural Science, Educación Artística)
Diseñarán, en equipo, un cyborg para aprender y comprender cómo son. Las diferentes partes del cuerpo del cyborg, dibujando varios prototipos por grupos.

2. Carta de paz. Envio a los cyborgs, esperando respuesta. (Lengua)
Segundo momento de la carta de paz con la redacción definitiva para enviar a los cyborgs. El profe se llevará todas las cartas, bien redactadas, cuidando la presentación y la ortografía, y las enviará a los cyborgs. Esperando respuesta.

3. Un final inesperado. (Lengua, Educación Artística)
Los alumnos redactarán, de manera individual, un posible final inesperado de la historia, que a todos nos sorprenda. Debemos motivar la creatividad y originalidad de los niños, que redacten algo que piensen que puede ser totalmente diferente al resto. Lo pueden acompañar de dibujos que ilustren su redacción. Se pueden emplear dos sesiones si vemos que no les da tiempo a hacerlo tranquilos.

4. Robot Vs Cyborgs. (Matemáticas, Educación Artística y Francés)
Elaborar, en equipo, dos o tres robots conciencia-cyborgs, hechos a base de cuerpos geométricos y con materiales reciclados, en los que cada uno de ellos represente alguno de los mejores valores de la humanidad, que elaboraron en la carta del reto 1, y que son los valores por los que lucharán nuestros robots. Nos harán falta dos sesiones. En francés aprenderán formas, colores y cuerpos geométricos que conforman las estructuras de estos robots.

5. Robots Vs Cyborgs II. (Matemáticas, Educación Artística y Francés)
Seguimos con la construcción de los robots. A la vez, habrán ido diseñando en francés un boceto de su robot.

6. Mando a distancia. (Inglés, Educación Artística)
Elaboran, en equipo, un mando a distancia de uso de sus robots. Pero como debe ser un mando universal, que cualquier persona en el planeta Tierra pueda leer y entender, deben hacerlo en inglés. A modo de manual de instrucciones, y con normas básicas, incluso de tareas domésticas en las que pueden ayudar en casa.

7. Vienen los cyborgs, tenemos un problema de tamaños. (Matemáticas)
Los cyborgs han recibido nuestras cartas, han reflexionado, y deciden venir a dialogar con nosotros, pero tenemos un problema de tamaños, pues no caben en nuestro cole. Debemos resolver problemas matemáticos que nos ayuden a diseñar y encontrar espacios donde quepan los cyborgs, y así poder hablar con ellos y que vean que les tratamos bien. Siempre dando ejemplo.

8. Ya están aquí, hablemos con los Cyborgs. (Matemáticas, Inglés y Francés)
Llegan los cyborgs, y nos toca hablar con ellos. Pero ellos no hablan ni inglés, ni francés, ni español. Hablan en cógidos numéricos de cinco y seis cifras que debemos resolver. Para ello es necesario aprender a leer, escribir y descomponer números. Además elaborarán en francés una carta de presentación en la que cada alumno hablará de sí mismo para presentarse a los cyborgs. Y para ampliar idiomas y poder comunicar mejor con los cyborgs, aprenderán el código matemático en inglés.

9. Tratado de Paz, Cyborgs & Humanos United. (Lengua, Educación Artística)
Los alumnos, en grupo, elaboran un tratado, a modo de constitución, en el que se establecen los derechos y deberes, tanto de humanos como de cyborgs, para conseguir una buena convivencia entre las dos especies. Tratado que será editado oficialmente y ocupará un espacio de honor en nuestro cole para que todos puedan acceder a tan valioso e histórico documento.

10. La feliz vida entre Cyborgs & Humanos. (Educación Artística, Tutoría)
Elaboran, en grupo, un mural que deje evidencias de la feliz vida que llevan juntos cyborgs y humanos en nuestro planeta. Usando los tres idiomas que están aprendiendo: español, inglés y francés. Apoyándose con imágenes y dibujos.

11. Mini-retos GoNoodle. (en cualquier materia, pero especialmente en E.F.)
Nos ponemos en forma, debemos estar preparados para todo. Se pueden meter de manera aleatoria al final de alguna sesión o en cualquier momento para que tengan un rato de esparcimiento, un kit-kat que rompa la rutina y les dé energías renovadas.

Secuencia temporal de actividades y retos.

No detallaré las fechas exactas, porque seguramente carece de importancia, pero sí comentar que el proyecto nos llevará desde la última semana de septiembre hasta el final del trimestre. Es decir, estaremos disfrutando del proyecto los meses de octubre, noviembre y diciembre.

Evaluación.

Sin entrar en detalle, pero enumerando instrumentos que usaremos:

  • Rúbricas de evaluación por parte del profesorado.
  • Rúbricas de autoevaluación por parte del alumnado.
  • Diana de evaluación de las inteligencias múltiples.
  • Producto final de cada reto en el porfolio de cada equipo.
  • Actitud y compromiso mediante observación directa e implicación en los retos, y asignación de puntos y recompensas, siempre grupales, en ClassDojo.
  • Feedback de los juegos de repaso hechos con Quizizz y Kahoot!.

Gamificación.

  • Usaremos ClassDojo como gestor de aula para asignar puntos grupales por retos superados en el proyecto. Estos puntos ayudarán a desbloquear nuevos retos y conseguir las insignias.
  • Tendrán una ficha (grupal) de Defensores de la Tierra en la que irán consiguiendo insignias por reto superado.
  • Una vez conseguidas todas las insignias, obtendrán un certificado oficial sellado por los propios Cyborgs en el que se les certifica como auténticos Defensores de la Paz en la Tierra y amigos para siempre de los Cyborgs. Este certificado será individual para cada alumno.
  • En los grupos habrá cartas tematizadas con el proyecto y los diferentes roles de cooperativo, en las que vendrá el rol que debe asumir cada uno en el reto que toque ese día.
  • Retos semanales de repaso, con puntos extra, usando Quizizz y Kahoot!.

Ambientación.

  • Logo del proyecto.
  • Trailer de motivación para alumnos y familias en RRSS.
  • Cartelería en clase y dibujos de los alumnos.
  • Mensajes de voz de los propios cyborgs que se colgarán en ClassDojo y que se pondrán en clase, donde los niños recibirán claves o retos a realizar.

Extras.

  • Posibilidad de llevar el proyecto hasta el festival de Navidad, con actuaciones de bienvenida y gesto de buen rollo con los cyborgs hermanados.

Espero que os sea de utilidad y que, si os mola, lo uséis con toda la libertad del mundo. Compartir es crecer.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG

Publicado en Artículos, Artículos

La despedida.

No es por casualidad, es porque la educación, entendida desde el corazón, también tiene estos momentos.

Un momento que se acerca y que solo los docentes conocemos, un momento acompañado de una avalancha de emociones que, inevitablemente, nos pasará por encima, como ocurre siempre. Un momento que normalmente pasa inadvertido para el resto de personas, un momento que quedará solo en nuestra memoria, y en la de nuestros alumnos. El momento de la despedida.

Se acerca, se acerca tanto que ya está aquí, que en solo cuestión de días nos estaremos enfrentando a esa despedida que siempre me coge un pellizquito en el corazón, una despedida que siempre llevo mal. No importan los años de experiencia, da igual si el curso ha ido mejor o peor, es absurdo intentar hacerme el fuerte… en el momento de decir adiós, la despedida siempre me puede, me derrota.

Un momento triste, duro, pero a la vez tan bonito, tan lleno de emoción. Llevo quince años en este universo de la educación, años que me han dado para despedir a varias generaciones, y en cada despedida vuelve a pasar, vuelvo a sentir lo mismo. Es una extraña sensación de tristeza y melancolía, pero también de alegría y orgullo, al comprobar que hemos logrado crear algo único, algo realmente bonito. Y ahora vuelve a llegar ese momento otra vez, toca despedirme de mis niños, con los que he compartido 3º y 4º de primaria en nuestro cole, en Maristas Sevilla.

Hace dos años, cuando empezó esta última aventura, inauguré el curso compartiendo con sus familias un lema, en la presentación que preparé para nuestra primera reunión, en el que aparecían fotos de todos ellos y se podía leer: “mis 25 razones para ser feliz”. No pude estar más acertado. Así ha sido. 25 personitas increíbles, que me han hecho sentir especial y único cada día de estos dos años, que me han querido, me han tenido paciencia infinita, me han perdonado cada fallo, y que me han hecho feliz, plenamente feliz.

Quizá porque han sido los dos años más difíciles que recuerdo, los dos años que más desgaste personal me han supuesto, los dos años en los que he afrontado un reto como nunca hubiera imaginado… quizá por todo eso, les quiera tanto. Porque en la adversidad hemos crecido, en la adversidad hemos madurado, en la adversidad hemos aprendido juntos. Pero más aún porque hemos sido siempre tan felices…

Este artículo se podría resumir en una sola palabra: GRACIAS. Del corazón me sale dar las gracias a cada uno de ellos, por ser como son, por hacerme ser lo que soy. No sería nada sin ellos. Quince años de profesión, y sentir que cada día me levanto con más ilusión que el anterior, con más ganas de venir a estar con ellos, a reír, a jugar, a aprender, a compartir momentos que formarán parte de nuestras vidas.

Ellos han sido mi inspiración constante, de su necesidad surgieron ideas increíbles, el trabajo realizado con ellos cada día ha sido un aprendizaje abrumador, indescriptible. Sé que, gracias a ellos, soy un poquito mejor. He visto el mundo a través de sus ojos, he sentido como ellos sienten, he sido consciente de que lo importante para ellos son otras cosas, que su atención está en otros sitios, en lugares mágicos donde hemos tenido la suerte de llegar y de enganchar con ellos.

Ellos han sabido sacar lo mejor de mí, me han permitido aprender que la educación se vive con calma, que no se corre, que se disfruta a cada momento. Me han dado un “bofetón” de realidad, me han explicado que la educación va al ritmo de cada uno de ellos, me han demostrado que queremos explicarles cosas para las que aún no están preparados, y que no somos nadie para adelantarnos a su momento, pues cuando estén preparados, ellos nos lo harán saber. He sentido, y he sufrido, cómo vamos contra la naturaleza, contra la lógica. Y hemos parado. Hemos parado a disfrutar del juego, hemos parado a reír sin límites, hemos parado toda una clase por una charla interesante, por solucionar un malentendido entre compañeros, hemos aprendido todos juntos que la vida prevalece, que el mundo puede parar cuando un niño quiere hablarte, y no pasa nada; que si escuchamos, tienen mucho que decir. Y han reconducido la educación, le han dado lógica, le han dado sentido a todo lo que hemos hecho en clase, lo han hecho ellos, sin darse cuenta, porque paré el mundo, y les escuché.

Y fueron conscientes que el mundo paraba para mirarlos a ellos, que sus cosas importantes pasaban a ser mis cosas importantes, que la educación caminaba con ellos, a su ritmo, jugando, disfrutando. Dejándoles ser niños, sin pretender nada más. Y supieron agradecerlo, como solo un niño es capaz de hacerlo, con miradas de cariño, con sonrisas que iluminan el día, con palabras que tocan el corazón. Y me regalaron el lujo de ser testigo directo de su aprendizaje, de verles crecer, y compartir con ellos cada momento.

Me han dedicado el más valioso de su tiempo, su infancia. Una infancia frágil, que hay que cuidar, a la que hay que dar su sitio, el sitio más importante. Ellos me han exigido estar siempre a la última, formarme continuamente para ofrecerles la mejor educación posible, la que ellos merecen. Han cambiado la visión que tenía de muchas cosas y me han inspirado a hacer proyectos increíbles, que nunca hubiese imaginado, con los que hemos disfrutado y aprendido por igual. Me han hecho viajar por todo el mundo, contando nuestras andanzas, nuestros proyectos, nuestra vida en clase, a muchos docentes que querían escucharnos. Me han abierto puertas que ni ellos saben, que aún no son capaces de valorar en su justa medida, aunque les hable de cada uno de sus logros. Les debo tanto.

Han conseguido que sus tardes sean suyas, que siempre encuentren un momento para jugar. Porque saben que el juego, para el niño, es aprendizaje, es medicina, es paz, es ilusión y creatividad, es vida. Su vida.

Dos años intensos, llenos de momentos inolvidables, de risas, de confidencias, de miradas cómplices, de secretos, dos años llenos de cosas bonitas. Dos años que en unos días verán cómo termina esta aventura, con los ojos llorosos pero esperanzados, porque una nueva aventura les espera en unos meses, otra aventura que les seguirá haciendo felices, con otro docente que les va a querer, les va a entender y a cuidar; y aunque ya en la distancia, su profe siempre estará ahí, siendo testigo de su crecimiento, de su vida. Porque este vínculo ya no se rompe.

Aún no sé cómo afrontaré nuestra despedida, creo que nunca sabré cómo hacerlo, es algo para lo que no me podré preparar. Lloraré, seguro. Les diré que les quiero, que nunca les olvidaré. Haremos una fiesta por todo lo alto. Bailaremos, cantaremos, reiremos y nos iremos a casa con la sensación de que hasta el último día ha sido inolvidable. Pero después sentiré que mi clase no volverá a ser la misma. Viviré la soledad de recoger tantas anécdotas, tantos recuerdos. De dejar la clase lista para un nuevo curso, para nuevos niños, para nuevas aventuras. Pero ya no será con ellos. Y aunque creen que lo saben, ellos no son capaces de saber realmente el lugar que ocupan en mi corazón.

Saber que cada día que salía de casa era para venir a mi otra casa, con mis niños, a seguir viviendo esa bonita historia que ayer quedó en pausa y que en breve será un stop. Duele, pero es tan bonito que bien merece la pena pasar por ello cada dos años, por eso no cambiaría esta profesión por nada.

Pero, ¿sabéis lo mejor de todo esto? Que no solo me pasa a mí, ni mucho menos, sé que ahora mismo hay miles de docentes pensando lo mismo, sintiendo lo mismo, imaginando lo mismo. Sé que hay miles de niños afortunados, porque tienen por profe a alguien que les quiere tanto, que les ha dado tanto, que les echará tanto de menos y con los que han sido tan felices, que seguro habrán disfrutado cada día de su cole, de su clase, de sus compañeros y de sus profes.

Porque, que nadie nos engañe, la educación la hacemos los docentes.

Llega la despedida, un momento duro y bonito a la vez. Es la magia de esta profesión. Por eso la amo, porque yo #soyMaestro.

Ramón Rodríguez Galán @Profe_RamonRG